Los disipadores de aluminio tienen una alta conductividad térmica (aproximadamente 237 W/(m·K)), pesan solo alrededor de un tercio que un disipador de cobre del mismo volumen y son menos costosos. Después de tratamientos superficiales como la anodización, presentan buena resistencia a la corrosión. Sin embargo, la película de óxido en la superficie del aluminio virgen es relativamente delgada, por lo que se requiere un tratamiento superficial adicional para mejorar la resistencia a la oxidación en ambientes de alta temperatura o humedad prolongados. En general, su estabilidad de disipación de calor es adecuada para fuentes de calor de baja a media potencia.
Tipos comunes: disipadores de aluminio con aletas, disipadores de aluminio extruidos, disipadores de aluminio fundidos a presión, disipadores de aluminio enchufables.
Ampliamente utilizado en electrónica de consumo (computadoras, cargadores de teléfonos móviles, iluminación LED), industria automotriz (sistemas de refrigeración del motor, disipación térmica de componentes electrónicos del vehículo), electrodomésticos (unidades exteriores de aire acondicionado, condensadores de refrigeradores), equipos industriales (inversores, armarios de distribución, inversores fotovoltaicos), etc., especialmente adecuado para aplicaciones sensibles al peso y al costo con requisitos moderados de disipación de calor.
Proceso de fabricación
Primero, los lingotes de aluminio se funden y luego se procesan en componentes principales como sustratos y aletas mediante procesos de extrusión, fundición a presión o troquelado. A continuación, se aplican tratamientos superficiales como anodizado (formación de una película de óxido densa) y recubrimiento electrorrepulsivo (mejora de la resistencia a la corrosión y la estética). Finalmente, los componentes se ensamblan mediante soldadura, inserción o conexiones tipo encaje. Algunos productos de gama alta también pasan por procesos de granallado superficial y estirado en frío para equilibrar rendimiento y apariencia.
Al seleccionar radiadores de aluminio, considere las siguientes ventajas:
Normalmente, el aluminio se encuentra entre los materiales metálicos más rentables para la fabricación de radiadores. Además, el aluminio es ligero y dúctil, lo que facilita su moldeado en diversas formas. Puede aplicar libremente cualquier color o textura a los radiadores de aluminio según los requisitos de la aplicación. Incluso puede desarrollar recubrimientos únicos o personalizados para adaptarse perfectamente a necesidades específicas. Además, gracias a sus características convenientes para la creación de prototipos, el mismo diseño de radiador de aluminio puede replicarse fácilmente en producción masiva. No hay necesidad de diseñar repetidamente nuevas soluciones: un solo diseño de prototipo puede producirse en masa sin dificultad.


